Sobre el Contacto 2.0 sin renunciar al Vibe Coding

A menudo me pierdo con tanta nomenclatura nueva: Vibe Coding, Machine Learning, Deep Learning Methods, IA Generativa, Prompts, Código abierto… Soy plenamente consciente de que tengo que familiarizarme, por lo menos, con el significado de muchos de estos conceptos que emergen de manera repetitiva en nuestras pantallas móviles.

Recientemente, leí atónita un artículo de un responsable de Meta acerca de la necesidad —casi obligación— de que los adolescentes a partir de los 13 años tengan que estar practicando «todo el tiempo» el Vibe Coding.

¿Qué es el Vibe Coding y por qué nos preocupa?

Seguramente os preguntaréis: ¿Y qué es el Vibe Coding? En pocas palabras, es aprender a programar usando la asistencia de la Inteligencia Artificial.

Suena muy bien como habilidad técnica, pero surge una gran duda: ¿Es necesario dedicarle «todo el tiempo»?

Visualizo al adolescente promedio, encerrado en su habitación con el poco tiempo libre que le queda después de su jornada escolar y de sus deberes diarios. Entiendo perfectamente que los métodos, programas y contenidos educativos dirigidos a nuestros jóvenes deben y deberán adaptarse a las nuevas tecnologías.

Sería interesante, por lo tanto, implementar una o más asignaturas escolares que formasen y preparasen al estudiante para afrontar estos retos de la IA. Pero insisto: ¿practicando el Vibe Coding «todo el tiempo»?

Una mirada al cambio social: De la comunidad al aislamiento

Hace poco viajé a USA; hacía muchos años que no había pisado de nuevo Estados Unidos. Con 18 años cursé lo que es ahora Bachillerato en el estado de California y aquello era como vivir una película americana.

Recuerdo estar asombrada por los drive through de las hamburgueserías, los equipos de football de las High Schools, las animadoras y un coste de vida muy inferior al español. Pero, sobre todo, recuerdo la vida social: nos íbamos al bowling (bolera) a socializar y pasar el rato, disfrutando del tiempo libre interactuando entre nosotros.

La desconexión en la sociedad actual

En mi último viaje, sin embargo, la sensación fue distinta. Me asombró comprobar la desconexión de esta sociedad con el otro y el exceso de individualismo. Noté la ausencia del «colchón familiar» que protege de la adversidad.

Me crucé con personas muy jóvenes (y no tan jóvenes) aislados en su mundo particular, con sus auriculares y dispositivos.

  • No hay prácticamente contacto visual.
  • No hay intercambio de sonrisa social.
  • No hay atención a los sentidos (lo que veo, lo que huelo, lo que me rodea).


En un mundo supuestamente compartido, cada uno parece excluirse en su propia realidad digital. Este escenario ya empieza a estar presente aquí en España, aunque afortunadamente, no de forma tan potente ni generalizada todavía.

La importancia psicológica del contacto presencial

Desde mi perspectiva profesional, reivindico el contacto presencial con el otro. Es vital compartir tiempo físico más allá de los juegos interactivos, más allá de las pantallas, más allá de los dispositivos electrónicos y de las plataformas virtuales.

Numerosos estudios en psicología avalan el contacto físico como un facilitador y uno de los causantes de nuestro bienestar físico y mental. El contacto real contribuye directamente al fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico y reduce el estrés.

Conclusión: Tecnología sí, pero con humanidad

A ese chico o chica adolescente de este presente y futuro le digo:

«Ok, no renuncies al Vibe Coding ni a la tecnología, pero reserva tiempo presencial y de calidad para los tuyos: un familiar, un amigo, un colega o incluso una mascota.»

¡Contacta, mira, escucha, comparte, abraza, llora, enfádate, sorpréndete y sonríe en presencia física del otro! El verdadero código de la felicidad sigue siendo humano.

«Ok, no renuncies al Vibe Coding ni a la tecnología, pero reserva tiempo presencial y de calidad para los tuyos: un familiar, un amigo, un colega o incluso una mascota.»

¡Contacta, mira, escucha, comparte, abraza, llora, enfádate, sorpréndete y sonríe en presencia física del otro! El verdadero código de la felicidad sigue siendo humano. Para más información puedes contactar conmigo.